4 de setiembre de 2026
Beneficios de las hojuelas de avena fortificadas

La avena es uno de los cereales más recomendados para empezar el día. Su combinación de fibra, energía de liberación lenta y un perfil nutricional completo la convierten en un clásico del desayuno peruano, presente en mazamorras, coladas y panes desde hace generaciones.
Beta-glucanos: la fibra que distingue a la avena
La avena contiene de forma natural beta-glucanos, un tipo de fibra soluble que contribuye al mantenimiento de niveles normales de colesterol en la sangre y ayuda a reducir la elevación de la glucosa después de las comidas. Es una de las razones por las que distintas guías de alimentación recomiendan incluir avena de forma regular en la dieta.
Por qué fortificarla
Fortificar un alimento significa añadirle vitaminas y minerales que, de otra forma, muchas personas no llegan a cubrir solo con la dieta diaria. En el caso de las Hojuelas de Avena Maxifort, la fortificación con vitaminas y minerales busca reforzar justamente esos puntos, sin perder la textura ni el sabor natural del grano.
Dos formas de prepararla
Las hojuelas se pueden cocinar a fuego medio en agua o leche durante unos minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta lograr la consistencia deseada. También se pueden remojar la noche anterior en el refrigerador, para un desayuno frío listo al despertar, sin necesidad de cocinar nada por la mañana.
Un desayuno versátil
Más allá de la preparación clásica con leche, la avena se integra bien en panqueques, barras de cereal caseras, batidos o como base de un overnight oats. Su textura absorbe bien otros sabores, lo que la hace fácil de combinar con fruta, miel o frutos secos según el gusto de cada casa.

